Cuando aquella juez de Barcelona descubrió en su casa de playa elpecho recién cortado de una niña, el inspector Méndez no sabía que iba a resucitar una historia de ambiciones familiares, de pactos subterráneos y ambiciones secretas mantenidas con el sigilo de las mejores familias. No sabía que iba a resucitar una desesperada historia de amor, una verdadera "Crónica sentimental " que desde el principio estuvo teñida con el amarillo de la nostalgia y el rojo de la sangre.
Una historia negra per a una Barcelona molt negre. M'ha recordat en Vázquez Montalbán però amb més cruesa.
(vainte)
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